La 4T es un rotundo éxito… de marketing político

Andrés Manuel López Obrador en conferencia matutina.

El término “Cuarta Transformación” es un mito de gobierno que ha funcionado tan bien que incuso la oposición lo utiliza, para bien o para mal

La Cuarta Transformación o 4T está en boca de todos. Dos simples palabras se han convertido en la marca inconfundible del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Simpatizantes y opositores usan el término para bien o para mal… pero lo usan.

Para entender qué significa la 4T y por qué ha sido tan exitosa en términos de comunicación política, en Las Noticias entrevistamos a Javier Esquivel (@javoesquivel), consultor internacional dedicado a asesorar partidos políticos y gobiernos en América Latina.

Esquivel señala que “la Cuarta Transformación es el mito de gobierno de López Obrador”.

“La verbalización de la 4T, la construcción de la frase, implica el ‘mito de gobierno’. Es decir, el rumbo, el destino final, y hacia dónde se quiere llevar un gobierno”, explica el experto.

Para entender mejor qué significa eso de “mito de gobierno”, Esquivel considera importante diferenciar entre una campaña de comunicación y una metodología de comunicación.

Las campañas son breves, medibles, cuantificables, cualificables, y tienen un objetivo muy preciso y muy puntual como promover la vacunación o que los niños regresen a clases.

En cambio, una metodología es el conjunto de pasos lógicos que permiten conseguir una meta en términos de comunicación; e incluso, alcanzar más de lo que se pretendía conseguir.

La metodología de comunicación del gobierno de AMLO ha incluido la creación de la “Cuarta Transformación” como el mito de su gobierno.

Este mito se nombra como el “cuarto gran cambio”, haciendo alusión a tres momentos de ruptura en la historia mexicana: la Independencia, la Reforma y la Revolución.

La 4T: un exitoso ‘mito de gobierno’

El balance de Javier Esquivel es que la 4T, como estrategia de comunicación, “es una técnica bien empleada y que ha funcionado”.

Su éxito, prosigue el experto, se debe a “cómo está diseñada la metodología de comunicación: acertó a cómo piensa, es y recuerda la gente en México.”

En realidad, muchas frases o slogans de AMLO son cortos, pegadores y con profundo eco mediático, como el “cállate, chachalaca”, “me canso ganso”, “abrazos, no balazos” y “juntos haremos historia”. Lo mismo pasa con “la cuarta transformación”.

“Si tú escuchas en medios, redes sociales, publicaciones académicas, las verbalizaciones de la 4T, la cuarta transformación, ya está siendo un etiquetado, un legado, una marca identificable para todo el gobierno actual”, indica Esquivel.

La metodología de comunicación ha sido exitosa, puesto que “ya se identifica la marca: un gobierno, un estilo de gobierno”.

La 4T como mito de gobierno ha funcionado tan bien que incluso la oposición utiliza el nombre, aunque sea para criticar.

El especialista en comunicación política opina que el termino ha calado tan hondo que se convertirá en un mito transexenal. “Incluso desde las campañas se hablaba de este mito, y cuando termine el actual gobierno, es posible que se siga hablando de ella [la 4t] y que se extienda entre sexenios”.

Los límites de la estrategia

Sin embargo, explica Esquivel, para que una metodología de comunicación política sea completamente exitosa, no basta con que conecte y comunique(como las frases breves de la 4T). También es necesario que la metodología tenga un respaldo de acciones concretas que convenzan a la gente del mensaje.

“El límite entre el eufemismo y el simbolismo es la efectividad. Si tú realizas un buen trabajo como gobierno y lo acompañas con una frase pegadora, tu estrategia será exitosa. Pero cuando un mensaje de gobierno no responde a las necesidades de la gente, no va a convencer a nadie.”

¿Y las “Mañaneras”?

Otro claroscuro que menciona Esquivel son las conferencias “mañaneras” de López Obrador.

Según explica, estas conferencias de prensa pueden considerarse exitosas en cuanto a que transmiten el mensaje que el Presidente quiere dar, establecen la agenda política del día y pueden ser un ejercicio de rendición de cuentas.

Sin embargo, continúa el experto, las Mañaneras también tienen puntos en contra.

Por un lado, el tener un vocero único ―el Presidente― “implica un desgaste natural de estar preparando conferencias de prensa diarias”. Por otro lado, el gabinete pierde relevancia mediática frente al peso del Presidente.

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